Hola, acà les dejo el 2do cap espero que les guste :).
Seguía pensando en su sueño, cuando Tamara recordó que llegaba tarde al colegio, se volvió a fijar la hora en su celular, 7:48.
-Ahora bajo y los mato- Murmuro, antes de levantarse de la cama y dirigirse a la puerta de su habitación. Salio asi como estaba, con el pelo echa una maraña, se había dormido con una cola de caballo hecha, pero ahora la gomita que habia utlizado estaba en esa jungla de pelo; y en pijama, que consistía en unas calzas rosas muy cortitas, que ella a veces las usaba como minishort o en este caso pijama, y una musculosa de breteles blanca.
Bajó corriendo las escaleras. Cuando llego al comedor sus padres estaban desayunando lo mas campantes, es mas, ni se dieron cuenta cuando entro.
Alejo, su padre, un hombre de 41 años, algo petiso, delgado, con el pelo muy corto color castaño, antes cuando era mas joven pelirrojo, cara con forma de corazón y unos pequeños ojos pardos, vestido con un traje. Tenia la cara escondida la cara en el diario de ese día. Su madre, Cintia, una mujer de 40 años, flaca, después de muchos años de gimnasio y de varias dietas, con un cabello largo y desmechado a la altura del pecho, teñido de un brillante rubio dorado, antes rubio-rojizo cuando era natural, algo dañado después de tantos tratamientos y tantos litros de tintura, con una delgada cara y unos grandes ojos marrones, vestida de un conjunto Adidas de campera y pantalón azul y rojo. Leía un ejemplar de la Tercera Parte de Madame Bovary.
- ¿Cómo pueden estar desayunando tan tranquilos cuando una de sus hijas esta llegando tarde a la escuela?- se dijo para sus adentros Tamara, muy enojada. Carraspeo para que le prestaran atención.
-Ah, hola hija, ¿Cómo estas?¿Dormiste Bien?, ya te iba a despertar, ¿Queres café?- Le dijo su madre con voz tranquila y serena. Mostrándole una gran sonrisa.
Su padre seguía con la cabeza hundida en el diario.
-¡¡Mama, yo te mato!!!!!!!!- Respondió Tamara, furiosa por la tranquilidad con que se lo decía. Parecía que nadie se daba cuenta de la gravedad del asunto.
Cintia la miro sorprendida, y Alejo bajo el diario para mirar a Tamara con la misma expresión que su esposa.
-¿Qué paso, Tami? ¿Estas bien?-Dijo Alejo sorprendido por el tono que había usado Tamara contra su madre.
-¡¡NO, NO ESTOY BIEN!!!!-Respondió Tamara casi gritando.
-¿Qué paso, mi vida?- Pregunto su madre, aun impasible.
-¿¡¿¡ME ESTAS CARGANDO MAMA?!?- Respondió Tamara también casi gritando.
-Mira querida, primero que nada, nos bajas el tonito, somos tus padres, no un compañero tuyo, para que vengas y nos contestes asi, ¿Entendido? Segundo te vas a calmar y nos vas a decir que te pasa para que vengas y te pongas así.- Le dijo su padre, muy severo.
-Ok, esta bien, perdon mamá.-Dijo ella ahora un poco mas calmada
-No, esta bien Tami. Ahora, decinos qué te pasa.
- A ver, fijense, que hora es.
Su padre se miro la hora en su Rolex plateado.
-Las 8.00, ¿Por?
-Cómo que por, estoy llegando tarde al colegio papi, a ver, el colegio la entrada es a las 7:30, son las 8:00 y yo acá.-Dijo Tamara indignada.
Hubo un momento de silencio; sus padres ambos se empezaron a reír.
-¿Les parece gracioso que su hija tenga la primera ½ falta del año? Arruinando mi registro perfecto.
-¿Hija, te olvidaste?- Dijo su padre todavía riéndose.
-¿De qué?- Le respondió Tamara, aun atónita de que sus padres se rieran de esa tragedia.
-Toda esta semana, entrabas a las 9.00 al cole, faltaban tus profesoras de Geografía, Química e Ingles, como no encontraron suplentes, por eso los dejaban entrar tarde, ¿No te acordás?.
Ahora recordaba, tenia razon su papá, Matilde Pansoti, o Pansita o Panchoto, como la cargaban a sus espaldas los chicos del curso de Tamara, la profesora de Geografía del curso de ella, se tomaba esa semana porque se iba de viaje. Jorge Martinez, el profesor de Química, también se tomaba la semana, por mesa de examenes en otro colegio. Y Claudia Lucrasi, la profesora de Ingles, se tomaba la semana porque se le había enfermado una tía y la tenia que ir a cuidar. Como no habían conseguido suplente por tan poco tiempo, los dejaron entrar a las 9:00, justo cuando termina el modulo de ella y empieza el recreo.
-Cierto, disculpame. Me había olvidado, que tonta.- Le respondió Tamara sintiéndose avergonzada y algo estúpida por haberles hecho una escena ahí mismo, y haberles echado cosas en cara sin sentido alguno.
-Tranquila Tam, esta bien. Ahora desayuna, vestite y nos vamos, ¿Dale?- Dijo su padre, ahora con una gran sonrisa en el rostro.
-Está bien- Respondió ella sintiéndose mucho mas aliviada, y a la vez idiota, como se iba a olvidar de algo tan relajante y satisfactorio como era enterarse de que faltaban tres profesores y que, justo que casualidad, los tres sean los que ocupan el primer modulo en toda la semana. Sin duda esa seria una de las mejores semanas del año, se dijo para sus adentros.
Tamara se sentó y desayunó con sus padres, estaba feliz, ese era el primer desayuno en mucho tiempo que compartian ellos tres solos, sin Marizza. Tamara amaba con la vida a su hermana, nunca podría expresar en palabras el amor que siente hacia ella, pero a Tamara los celos le podían y mucho, a veces, le molestaba que tuviera que compartir todo con ella. Nunca Tamara pudo ser el centro de atención, siempre lo tenia que compartir con Marizza, y eso a veces le molestaba un poco. Y claro, siempre se decía Tamara en su cabeza cada vez que tenia que compartir algo con su hermana que ella quería para si sola, cuando una tiene hermanos, sobre todo hermana y gemela encima, todo lo tiene que compartir, no se tiene la atención que una quiere. Luego se reía de si misma y reflexionaba bien y se decía, por dios que egoísta que soy, tengo que compartir mas con mi hermana, ya que si no fuera por ella, estaría sola, sin nadie a quien hablar, sin nadie con hacer macana y que nos reten a las dos, sin nadie con quien compartir mis muñecas, sin nadie con quien pelear por cosas idiotas, luego pedirse disculpas y volver a hablarse como si nada; y diciéndose eso, los celos se iban tan rápido como habían venido y se sentía mejor consigo misma.
Terminaron de desayunar, eran 8:15.
-¿Me puedo bañar antes de irnos?- Le preguntó rápidamente Tamara a su padre, cuando vio que este empezaba a poner cara de duda e intercambiaba miradas con su mamá, y antes de dejarlo decir nada agrego:- Por favor, pá. Te lo suplico, me baño mas rápido que un rayo. Por favor, mira como tengo el pelo- Agarrándose un mechón de su despeinado cabello.
-Bueno, esta bien. Pero yo, 8:45, me estoy yendo de acá- Respondió Alejo todavía con cara de duda.
Antes de que su padre terminara la frase, Tamara salio corriendo mas rápido que una bala, incluso antes de entrar al cuarto se había quitado la remera.
Se baño lo mas rápido que pudo, rápido pero bien, sobre todo se tomo un tiempo en su pelo, mientras estaba bajo la ducha. Lo desenredaba con las manos, cosa difícil, cuando lo desenredo lo mejor que pudo lo lavo.
Salio, se seco muy rápidamente, se puso una toalla en la cabeza, y otra en el cuerpo, se calzo otra vez las ojotas y salio del baño. El cambio de temperatura del baño con la de su cuarto le hizo dar un escalofrío, en la habitación corría mucho aire. Busco la fuente de ese frío aire y la encontró, el enorme ventanal que daba hacia afuera, hacia al balcón, estaba entreabierto con las cortinas corridas. Ella lo había dejado así antes de irse a dormir porque la noche anterior había sido una noche algo calurosa.
Se acerco a cerrarlo, corrió las cortinas cuando vio algo que la horrorizo, que la hizo dar un grito ahogado y pegar un salto hacia atrás haciendo que se le cayera la toalla del pelo, parada en medio del balcón estaba la figura, la horrenda figura de sus sueños, era igual hasta en el ultimo detalle, parecía como si hubiera viajado de los sueños de Tamara a la realidad.
Tamara espantada lo único que atino a hacer fue cerrar fuertemente los ojos y abrirlos de vuelta, la figura ya no estaba, aliviada se sentó en su cama, respirando muy agitadamente.
Una parte de ella se decía:-Tranquila no fue nada, solo tengo que dejar de pensar en ese estúpido sueño, claro pienso tanto en el que se me aparecen cosas de el.
Aunque la otra parte decía:-Como era posible, ¿Y si entonces no era un sueño, y si eso que ella creía que era un sueño, era una visión del futuro?, o ¿Si en realidad si era un sueño, pero esa cosa, esa horrible criatura era real y viajaba de los sueños a la realidad?.
Se quedo unos instantes ahí sentada debatiéndose internamente, cuando recordó que se tenia que cambiar, peinar e irse.
Bueeena Lalo :) Me gusto :D
ResponderEliminarGracias Puuuul!!!!!!!!!!!!!!! =D
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