lunes, 6 de febrero de 2012

La Historia (Cap. 3)


 Aca les dejo el 3r cap, espero que les guste:
Ya mas tranquila, pero sin dejar de pensar en la cara, si es que la podia llamar asi, de la figura que vio en el balcon, fue al baño y se cepillo el pelo y los dientes. Mientras hacia eso, comparaba, la figura del balcon y la del sueño, eran identicas, no habia ni la mas minima diferencia. ¿Y si era còmo ella creia?, Que la horrenda criatura habia viajado de su sueño a la realidad. Aparto esos pensamientos diciendose a si misma:
-Hay Dios estas en estupida hoy Tamara, tranquilisate. Pensa que ahora las vas a ver a las chicas y a Johnny. Pensa que en casi dos semanas son las vacaciones de invierno y las vas a poder difrutar tranquilas, ya que, como buena estudiante que sos, no te llevaste materias, lo que quiere decir, que no tenes previas, lo que quiere decir que vas a tener dos dias mas de vacaciones por las mesas de examenes ¡IUPII!.
Tamara sabia que hablandose a si misma, auto-tranquilisandose, haciendo que pensara en cosas ''lindas'', como diria ella, parecia una loca, pero siempre cumplia su cometido, que se calmara. Hacer eso, lo tenia de costumbre, hasta a veces lo hacia en publico, como si fuera lo mas normal del mundo.
Salio del baño y se puso un conjunto Victoria's Secret de la coleccion Pink. Ese, y tres conjuntos mas de ropa interior, se los habia traido su tia Carola, como regalo de Estados Unidos, porque ella siempre viajaba hacia alli en verano, un mes o, a veces cuando no tenia cosas que hacer, dos, para vacacionar. Y siempre que iba, les traia algo a sus dos sobrinas.
Siempre les traia algo diferente todos los años, pero siempre lo mismo porque pensaba que las dos se iban a pelear por cual era mas lindo y varias tonterias mas. Tamara y Marizza siempre le explicaban que eran  ya lo bastante mayores como para pelearse por eso.  Lo que le pedian las chicas, no era que les traiga cosas diferentes a cada una, pero que por lo menos, sea diferente el color, ya cada una queria tener su individualidad. Pero, a pesar, de las interminables insistencia de ambas adolescentes, Carola siempre hacia lo mismo. Ese año les toco cuatro conjuntos de Victoria's Secret de la coleccion Pink, con los cuales Tamara estaba encantada.
Se puso uno de los conjuntos y luego el uniforme de la escuela. Tamara consideraba ese uniforme muy aburrido, demasiado, diria ella. El aburrido uniforme consistia en una camisa , camisa para los hombres, estilo blusa mujeres, blanca; una corbata verde oscura; un jersey verde oscuro, con el escudo de la escuela; una pollera tipo kilt, cuadrille, verde oscuro y negro; unas medias 3/4 negras; y zapatos negros.
Se puso el uniforme, agarro su teléfono celular, se puso en su muñeca derecha su Rolex de pulsera que había recibido por Navidad el año pasado, y para no perder tiempo peinándose, se dejo el cabello suelto y se puso una vincha finita de plástico verde manzana, combinando con el uniforme, y salio del cuarto.
Bajo las escaleras rápidamente, se extraño de que su padre no la hubiera estado esperando como habían pactado. Extrañada de no verlo por ningún lado, se dirigio a la cocina donde estaba su madre terminando de limpiar las tazas y demás cosas del desayuno.
-Mamà- Le pregunto Tamara a Cintia, con voz de sorprendida, haciendo que se sobresaltara porque estaba distraída y casi tirara una taza.
-Hay Dios nena, casi me infartas-Le dijo con voz sobresaltada y alterada. Con voz mas tranquila añadió- ¿Qué pasa Tami?
-Perdon Mà, nada, solo que, ¿Y Papà? Porque me dijo que nos íbamos a ir a las 8:45, y son las-Se fijo en el reloj-8:41, y bueno me dijo que nos íbamos a ir a esa hora, y yo hice todo rápido para estar a esa hora y ya casi son las 8:45, entonces ¿Dónde esta el?
-Ah, eh…. Hija, se tuvo que ir- Respondio Cintia con voz nerviosa , viendo que Tamara abria la boca para decir algo se apresuro a añadir-Pero, se iba a quedar hija, pero se tuvo que ir, me dijo que te pidiera disculpas y que algún dia te lo compensa con lo que quieras.
-Entonces, si iba a quedarse, ¿Por qué se fue?-Tamara no entendia nada, si su padre se hubiera quedado, ¿Por qué se ha ido sin esperarla?.
-Pero se tuvo que ir porque alguien hizo una transacción en el banco mal, y lo solicitaron a tu padre para que solucionara el problema.
Ahí Tamara entendio, pero seguia sin quedarle clara una cosa.
-Ah, pero no entendí, una cosa, lo de ‘’se iba a quedar’’.
-Es que ¿Te acordas de ese cambio de horario en el banco, que hizo que tu padre entrara media hora mas temprano?
-Sì, ¿Qué pasa con eso?
-Bueno, lo que pasa, es que gracias a ese cambio de horario, a la mañana no te veía.
-¿Y que tiene?, me veia a los mediodías, en las tardes y a la noche. Y si quería verme en las mañanas, tenia los fines de semana, y feriados. Digo, ¿Qué tiene eso que ver con el hecho de que se fue? Hablando de eso ¿Qué hacia aca? Llegaba casi una hora y media tarde al banco.- Tamara estaba confundida, no entendia hacia donde quería ir su madre.
-Es que tu padre, como extrañaba verte, o mejor dicho verlas, a la mañana y llevarlas a la escuela ,  viendo que vos entrabas tarde, aprovecho la oportunidad y se pidió entrar tarde al banco toda la semana, a la misma hora que entras vos, por ‘’tramites’’ y cosas asi. Pero, hoy, justo el primer dia, se tuvo que ir por esa tonta transacción, que algún idiota hizo mal.
A Tamara, le invadio el cuerpo, una enorme oleada de cariño y amor a su padre. Pedir entrar tarde al trabajo, solamente para estar con ella, desayunar y llevarla al colegio. Esa era uno de los gestos mas lindos que podría haber hecho por ella. Se emociono tanto, que estaba al borde de las lagrimas, pero se contuvo.
Viendo que Tamara no respondia, ni decía nada, le pregunto:
-¿Va todo bien, Tami?
-Sìsì, perdón.
Tamara miro su reloj, las 8:47.
-Bueno Mà, mejor me voy llendo- Se acerco para abrazarla, y darle un beso en la mejilla-Chau, mami. Te amo.
-Yo también mi vida. Suerte, portate bien. Cuidate por la calle. Cuando la veas a tu hermana decile que le mando un beso enorme. Chau hija.
-Ok, ma, esta bien. Chau, besos, cuídate.
Salio, mientras pasaba por el jardín delantero, se detuvo un momento, para ver si se olvidaba algo. Nada, siguió su camino tranquilamente.
Era una mañana despejada, fresca, solitaria. No había nada ni nadie por la calle, ningún auto pasaba, ningún niño que salía hacia la escuela, ninguna mujer mayor caminando por la vereda, con sus amigas, haciendo ejercicio, chusmeando sobre cualquier estupidez, cosa común en las ancianas que vivian en Las Rosas. Eso extraño a Tamara, ya que siempre a esa hora algo de movimiento en la calle había, pero nada, parecía que todos se habían ido y la hubieran dejado a ella sola.
Como no tenia a Marizza para hablar, como hacían siempre, no se había llevado su IPod, ni los auriculares de su celular, en los cuales también tenia música, pero no tanta como en su IPod, agarro su teléfono, y empezó a mirar todas las fotos que tenia, y empezó a borrar las que no le gustaban, las que ya había subido a su computadora, algunas algo tontas de ella posando frente a un espejo, o algunas que había sacado a tonterías, como a su cuarto o a la computadora. Como eran tantas fotos, le llevo bastante tiempo hacerlo.
En un momento, levanto la cabeza de su teléfono, para ver por donde iba, y vio la cosa mas impresionante, increíble e imposible, que le podría ver en la vida. A bastantes metros de ella, una alta y delgada figura con una larga túnica negra y la cabeza encapuchada. Tamara cuando reconocio a la figura cerro fuertemente los ojos, y en su cabeza, se empezó a decir rápidamente:’’Esto es una alucinación, no pasa nada, solamente estas imaginando’’.
Lentamente abrió los ojos. Nada, la figura, ya no estaba ahí. Se tranquiliso, se dispuso a volver a caminar, cuando de repente, Tamara siente una fuerte y familiar respiración en la nuca. Lentamente, se dio media vuelta, para quedar cara a cara con una horrible figura, la misma figura que Tamara había visto en su sueño, la misma figura que había visto, en el balcón de su cuarto, ahora frente a frente con ella. Tamara, horrorizada, sin saber que hacer, quería salir corriendo de ahí, pero sus piernas no le respondían, parecía como si se hubieran quedado clavadas ahí mismo.
Tamara, en ese momento reacciono, y lentamente, y con mucho miedo, empezó a mover los pies hacia atrás. Pero la figura, también se empezó a acercar a Tamara, pero no caminaba, flotaba hacia ella. Tamara, se dio cuenta que lo que estaba sucediendo, era lo mismo que había sucedido en su sueño. Ella estaba ahí, vestida con el uniforme de su escuela, la calle desierta, ella caminando hacia atrás, la figura acercándosele, era todo tal cual como había sucedido en el sueño, cosa que la aterrorizó mas. Como caminaba hacia atrás, y no miraba por donde pisaba, piso una baldosa floja, al pisarla, su pie se doblo, haciendo que perdiera el equilibrio. Cayo hacia atrás sentada, golpeándose fuertemente la cola y parte de la espalda con las baldosas de la vereda. Su mochila, la cual se había resbalado de su hombro, y su celular, el cual se resbalo de la mano de Tamara, volaron a varios metros de ella.
Sin levantarse, Tamara se empezó arrastrar sentada hacia atrás. La figura se seguía moviendo, cada vez mas rápido hacia ella, y Tamara, mas rápido se arrastraba. De repente, Tamara se choca la espalda con algo grande y duro, al arrastrarse hacia atrás, no se dio cuenta que había virado un poco hacia la izquierda, haciendo que se chocara con uno de los tantos grandes arboles que estaban en casi todas las cuadras de Las Rosas, los cuales ocupaban el borde de la vereda, casi en el cordon de la calle.
Tamara sin saber que hacer, se quedo ahí sentada, mientras la figura mas se acercaba. Lo único que atinò a hacer Tamara, fue taparse la cara con las manos, esperando lo peor. Pasados unos instantes sentada en la misma posición, abrió un poco los dedos para ver. Para sorpresa de Tamara, la figura ya no estaba. Se incorporo rápidamente, volteando la cabeza para todos los lados buscando a la figura porque tenia miedo de que podría estar en cualquier lugar y agarrarla por atrás o algo parecido.
Cuando verifico que la figura ya no estaba, Tamara rompió en llanto. Tenia muchísimo miedo, porqué le estaba pasando a ella, qué era eso, esa horrible figura, era ya la segunda vez que la veia, pero esa vez, esa vez la tuvo muchísimo mas cerca, eso era lo mismo que sucedió en su sueño, lo mismo, parecía como si fuera un deja vù, como si viviera el sueño. Tamara se calmo, saco de la mochila un paquete de pañuelos de papel y se seco las lagrimas, siempre llevaba un paquete de esos, por cualquier inconveniente que le pudiera pasar en la escuela. Cuando ya se estabilizo, se acomodó el uniforme y comenzó a caminar hacia la escuela. Mientras caminaba, pensó mas en lo sucedido, ahora en la calle, en su cuarto y en el sueño, se dio cuenta, que eso no era una simple alucinación, esa cosa, no era de ese mundo, no era un humano, que cosa podía ser, Tamara no estaba segura, podía ser cualquier cosa, un demonio, un fantasma, cualquier cosa, pero de lo que si estaba segura, era que esa cosa quería algo de ella.
A una cuadra de la escuela, agarro de su mochila, un pequeño espejito de mano, el cual, siempre llevaba dentro de la misma por si se tenia que arreglar en la escuela, y no podía ir al baño. Cada vez que salía a algún lado, llevaba ese espejito, junto con un pequeño estuche de maquillaje en la cartera, por si se tenia que arreglar de ultimo minuto.
Se acomodo de nuevo el uniforme, se acomodo la vincha, y se arreglo el pelo, alisándoselo y limpiándoselo, ya que al apoyarse en el árbol, se había pegado algunas hojas sueltas, se le había mojado con un poco de rocio, y se le había despeinado. Ya cuando estuvo lista, camino la cuadra que le falto.
En la puerta, como habían quedado, se encontró con Maria Soledad Colmenares, y Katrina Urquiza, sus mejores amigas desde que las tres estaban en 1r año. Maria Soledad, una chica mas baja que Tamara, delgada, algo pecosa, con unos pequeños ojos marrones, y el cabello rubio claro en corte carré, mejor amiga de Tamara, desde incluso antes que ambas estén en la secundaria.
Maria Soledad, se mudo a Las Rosas, el verano antes de que ella y Tamara empezaran sexto grado. Una calurosa tarde, Tamara, Marizza y su madre, estaban volviendo de una sesión del dentista, cuando Cintia se detiene a hablar con Carlota, una mujer amiga de la madre de las chicas. Como Tamara estaba aburrida de estar parada, y de prestar atención a la conversación, empezó a mirar para el cielo, cuando un estruendo la distrae. En la casa de enfrente, había muchos muebles, y movimiento de personas, el estruendo provino de una caja que se le había caído a una pequeña niña rubia. Tamara para alejarse de la conversación de su madre, sin decirle nada, se acercó a ayudarla.
-Gracias por ayudarme. Me llamo Maria Soledad, y ¿Vos?- Le dijo la chica con voz amable.
-No, de nada. Yo Tamara, ¿Recién llegás?- Tamara se sintió estúpida preguntándole eso, ya que era obvio porque estaban entrando todos los muebles que estaban afuera.
-Sí, soy la ‘’nueva’’ en el pueblo, no conozco a nadie-Dijo la chica con voz un poco triste.
A Tamara, eso le dio pena, y como parecía buena chica, se le ocurrio algo.
-¿Tenes celular y mail?.
Maria Soledad, extrañada asintió.
-Bueno anota- Tamara le dijo su numero de celular, y su mail.- Cuando quieras llamame, o mándame un mensaje, y hablamos, y arreglamos para salir, asi recorremos, y te muestro el pueblo, ¿Querés?   
La chica entusiasmada asintió y le dijo a Tamara:
-Dale, dale. Me encanta la idea.
Tamara, se dio cuenta de que su madre, estaba terminando de hablar y se estaba despidiendo de Carlota, asi que se apresuro a decirle a Maria Soledad:
-Bueno, chau. Un beso, me voy asi no me retan. Suerte con las cajas.
-Chau, chau, Besos. Dale, dale, anda tranquila-Riendose añadió:-Gracias, si son re pesadas. Ah, y gracias de nuevo por ayudarme, cuando quieras arreglamos.
-No, de nada. Y bueno, cuando quieras, llamame, ya tenes mi numero.
Dicho esto se alejo para ir con su madre. Maria Soledad y Tamara, se empezaron a llamar muy seguido, y a salir también, muy seguido. Y con el tiempo se convirtieron en amigas, y mas adelante, en mejores amigas. Maria Soledad solo era amiga de Tamara, no es que no se llevara bien con Marizza, incluso a veces hablaban por teléfono cuando llamaba a Tamara al teléfono de línea y atendia Marizza, o por chat. Pero en si, no eran muy buenas amigas, solo conocidas.
Katrina, una chica igual de alta que Tamara, delgada, con una piel muy blanca, con un cuerpo casi tan perfecto como el de Tamara, con un largo y brillante cabello color castaño, unos grandes y, también brillantes, ojos en un raro tono violeta, fue amiga de Tamara mas tarde, recién cuando estaban en 1r año, y les tocó la misma división.
Katrina, vivía en el pueblo desde antes que Maria Soledad, pero nunca fue amiga de Tamara, no es que se llevaran mal, pero tampoco bien. Ambas, en la primaria, iban a distintos colegios, asi que nunca se veian. Tampoco, cada vez que se encontraban, no se saludaban, ni hablaban. Asi que, a Tamara, Katrina, le era indiferente, y viceversa.
En 1r año, a Tamara y a Maria Soledad, las inscribieron en la misma secundaria…Pero a Katrina también. Tamara y Maria Soledad, se querían sentar juntas, pero lamentablemente, entraron una después de la otra, y como Maria Soledad, había entrado primero, cuando entro Tamara, ya se había sentado con alguien. A Tamara, no le quedo otra que sentarse con Katrina. A ella, no le molestaba sentarse con cualquiera, pero preferia sentarse con alguien que conocía, y con quien nunca hablaba, que con alguien, que no conoce, y que jamas había visto en su vida.
Para no quedar como maleducada, cuando se sento, Tamara la saludo con un simple y seco:
-Hola, ¿Todo bien?.
-Bien, y ¿Vos?- Le respondio ella de la misma forma.
-Bien, bien.
Luego de eso, no se dirigieron la palabra en todo el dia. Tamara al dia siguiente, ilusionada con sentarse con Maria Soledad, no pudo porque, no dejaban cambiar de lugar, a menos que lo decida el tutor o tutora de la división. Asi que, Tamara, le empezó a hablar, le empezó a hablar asi no se aburria, y porque si se tenían que sentar todo el año juntas, por lo menos que se conozcan un poco mejor.
Para sorpresa de Tamara, Katrina, era una buena chica, y le caia cada vez mejor a Tamara. Ya que Tamara, nunca, la conocio bien. Y pensaba que Katrina, era una chica algo rara.
Cada vez, hablaban mas, cada vez, pasaban mas tiempo juntas, hasta que Tamara, las presento a Katrina, y a Maria Soledad, y también se habían caído bien, siempre salían juntas, los trabajos grupales, los hacían las tres juntas, casi siempre dos iban la casa de una, ya sea a dormir, o a pasar la tarde. Entonces desde ahí, se convirtieron, en mejores e inseparables amigas.
Nota1:Cuando dice Las Rosas, es que cambie, e invente, que en vez de que viva en un barrio de casas, que viva en un pueblo ficticio, donde la gente que viva ahi, sea gente de poder adquisitivo  muy alto, osea gente de plata, cuando digo eso, me refiero, a que la gente que vive ahi, vive en casas enormes, con jardines grandes, y cosas asi.
Nota2: Perdon si es que tiene faltas de ortografia, no se que pasa, que el corrector no me anda, perdon.
Espero que les haya gustado, dejen comentarios, con sugerencias o criticas, ya que eso aporta :D
Chau Beso =D

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